• Ante una cámara centenaria, de Alejandro Togores.

    Ante una cámara centenaria Con la imprenta los libros pudieron salir de los palacios y de los conventos. Las pinturas queatesoraban reyes, nobles y poderosos en la privacidad de sus palacios, a través de los grabados tuvieron la posibilidad de ser vistas, aunque con las muchas limitaciones del procedimiento porque la pintura original, sea cual fuere su tamaño, se reproducía grabando con un buril en una plancha, generalmente de cobre, que, entintada de negro o sepia, se imprimía en papeles de unas pocas decenas de centímetros por lo que las medidas y el color de la pintura desaparecían. Es fácil comprender que la […]